Perros: ¿Seres de este planeta o ángeles guardianes?

Cuando hablamos de mascotas, siempre recordamos las que hemos tenido o las que además, muchos tenemos la fortuna de seguir teniendo como parte de nuestras familias. Y es que en realidad, sí lo son, pero en el caso de los perros y los gatos, que son los más comunes dentro de los hogares, el tema se vuelve intenso.

He escuchado, visto, leído, presenciado y vivido experiencias maravillosas con animales, por lo que hoy me atrevo a hablar de quienes son conocidos como los guardianes de nuestro mundo físico y energético y capaces de ofrecer y recibir amor de una manera tan genuina que se han ganado el corazón y la voluntad de millones de personas alrededor del mundo: Los perros.

No en vano muchos se refieren a ellos como los Ángeles con Patas, pues los caninos son y manifiestan eso: amor, pureza, lealtad, nobleza y fidelidad, por lo que muchos seres humanos los consideran almas puras e incluso, superiores a la de las personas.

Y es que sí, ellos son puro amor, pura alegría y aunque de vez en cuando sale uno cascarrabias que desentone a la manada, lo cierto es que los peludos se han ganado su puesto a lo largo de la historia en las distintas eras y civilizaciones precisamente por estas características.

Hoy hablaré acerca de los perritos y de cómo su amor y lealtad pueden incluso, salvar la vida de sus humanos ¡Comenzamos!

La Historia de Kazán

Cada uno de nosotros tiene seguramente, una historia increíble qué contar acerca de un perrito, así que obviamente y aunque las mías son varias, quiero contar una que recordé hace días y que me animó a escribir este artículo.

Hace muchos años, mi papá se apareció con un perrito pequeño de dos colores. No recuerdo el nombre de su raza pero era algo así como un salchicha de patas cortas, orejas largas, ojos hermosos y pelaje blanco y marrón. Parecía un cazador.

Era súper lindo y afortunadamente, era joven y tenía muy buena salud. Alguien que ya no lo quería, se lo regaló a mi padre y él, que siempre fue muy dado a los animales, no dudó en llevarlo a casa a pesar del regañón que se llevó por parte de mi madre, que aunque siempre pegaba el grito al cielo, terminaba aceptando a cuanto animalito llevaba mi papá a casa.

No sé cuántos días pasaron pero no fueron muchos para hacer una larga historia ni tan pocos para que pasara desapercibido. La cosa es que este animalito era muy muy tranquilo y su carácter bastante dócil y calmado.

Todos los perros que habíamos tenido anteriormente, eran traviesos, bulleros o desordenados, pero éste en particular era bastante relajado y hasta apático con cada integrante de la familia. No exagero si digo que de no ser porque le servíamos la comida, ni siquiera se sentía que había un perrito en la casa.

Kazán se llamó aquél perro a quien un día, sin explicación alguna y mientras yo llevaba la ropa al lavandero, le dio por ponerse efusivo conmigo. Como con respecto a sus demostraciones de afecto me rendí y no estaba acostumbrada a ellas, me extrañó su comportamiento así que lo regañé en dos oportunidades cuando me tiró del pantalón y casi me hace caer.

La segunda de estas veces, en mi intento por mantener el equilibrio, me sostuve de la lavadora, que estaba a dos pasos del lavandero donde ubicaría la ropa y terminé tumbando el pote con el detergente en polvo. Obviamente, me molesté muchísimo y lo regañé para después disponerme a recoger el desastre con la escoba y la pala.

No pasó mucho tiempo, a lo sumo creo que unos cuatro o cinco minutos, así que cuando terminé de recoger el desastre al compás de las letanías que iba diciendo por lo sucedido, me paré y con horror miré la escena más triste de mi historia con animales.

Kazán estaba casi carbonizado y aún puedo recordar el olor y cómo su cuerpo inerte tenía humo a su alrededor.

A gritos y mientras lloraba como loca, llamé a mi papá quien me recomendó no tocarlo hasta saber qué había pasado. Diez minutos más tarde descubrió que el perrito había tocado un tubo al que le estaba llegando corriente de 220 voltios y se había electrocutado.

El asunto es que de no haber sido por él, hubiese sido yo quien con el pie descalzo iba a pasar por allí y obviamente, esta historia no existiría, al menos no con este final.

Me dio muchísima tristeza, especialmente al recordar todos los intentos que hizo Kazán por evitar que yo cruzara ese umbral, hasta el punto que, entregó su vida para que yo no pasara.

La misión espiritual de los perros en nuestra vida es enorme. Ellos están entre nosotros desde que el hombre pisó la tierra y se cree que son dueños de una energía absorbente que pone en resguardo a la humanidad.

Son todo beneficio

Los perros son terapeutas emocionales que están listos para ayudarte si logran percibir tristezas o falta de armonía en tu vida. Su misión puede ser individual o colectiva y esta es la razón por la que cada vez es más común que haya al menos uno en cada familia.

Pero además, en el mundo espiritual, estos nobles seres son protectores energéticos, por lo que absorberán de ti y de tus espacios, todas esas vibraciones que estén en desbalance con tu sistema energético. Ellos después se purgarán con ayuda de agua, plantas y otros elementos de la naturaleza que los auxilian.

Como vimos en el caso de Kazán y de muchas otras historias que conozco, si es necesario, los perros se sacrificarán por ti cuando, en tu ambiente, existan y detecten energías muy fuertes que puedan afectarte o a cualquier miembro de la familia y de hecho, ellos son capaces de absorber las enfermedades de sus humanos aunque les cueste la vida.

Una manera de ayudarles a purgar esa baja energía que han absorbido, es darles mucho afecto físico pues las caricias los alegran y cuando esto pasa, se amplía su campo áurico y con ese estado de ánimo bien elevado, sacudirán la energía en desbalance como si fuera un gran repelente energético.

Así que recuerda que cada vez que acaricias a un perro con amor, le estarás ayudando enormemente a balancear sus propias energías.

Se cree que el grado evolutivo de los perritos les permite viajar fácilmente en el plano astral y al igual que los gatos, son capaces de acompañarte durante los sueños y en estados de meditación profunda, pues conocen el camino mejor que tú.

Ellos te eligen a ti y no tú a ellos, y aunque te resulte de difícil comprensión, tu perro sabe muy bien tu misión, así que la suya es acompañarte hasta el final de ella.

Llegarán a ti de la manera menos esperada, incluso cuando tienes la oportunidad de elegir entre muchos otros perros, él o ella tendrá un acercamiento, mirada o simpatía particular que te permitirá creer que les escoges cuando la verdad es que es todo lo contrario.

Son fieles y una de sus particularidades más beneficiosas es que nos enseñan diariamente del amor incondicional y la humildad, pues este es un tema en el que son maestros. Nunca dejan de mover su cola de alegría cuando te vuelven a ver aunque solo hayan pasado cinco minutos, así que son como una especie de Gurús de la nobleza.

Ellos no saben guardar rencor. Su propósito es dar amor y ser felices, así que se cuentan innumerables casos en los que el vínculo de amor es tan extremo, que ante la pérdida o muerte del dueño, pueden dejarse morir para terminar su misión pues ya no encuentran el sentido de sus vidas.

Se piensa que cuando es tan extrema e intima la relación entre el humano y el canino, existe la posibilidad de que se acompañen en distintas vidas e incluso, como la vida del perro es menor en años que la de los humanos, puede llegar el mismo perro en distintas encarnaciones o cuerpos físicos, especialmente, cuando la conciencia del canino es muy elevada.

Están conectados con vibraciones muy elevadas y son muy sensibles, por lo que tienen la capacidad de percibir más de lo que siquiera imaginas. Son expertos radares energéticos y siempre están alerta a pesar de que los observes descansando. Su sensibilidad auditiva es impresionante. 

¿Y qué se puede decir del olfato y la visión? Pues que esta última les permite ver otras dimensiones y planos de conciencia que nosotros difícilmente percibimos y es por eso que estarán inquietos, ansiosos o se pondrán a ladrar constantemente ante una presencia fuerte que consideren negativa no solo a nivel físico sino, energético.

Cuando tu perro perciba o encuentre en ti una tristeza, depresión, desamor o cualquier otra emoción parecida, buscará la manera de sacarte de ese estado. A veces el famoso lengüetazo en la cara es la mejor terapia, así como el movimiento de la cola, que genera ondas vibracionales que armonizan el ambiente. Ellos siempre te enviarán señales de amor que es la vibración universalmente más alta conocida y muy necesaria para los humanos.

Los perros son excelentes terapeutas a nivel colectivo y son usados en terapias para levantar el ánimo de enfermos, especialmente, en niños.

No es en vano que algunos hospitales cuentan con terapias emocionales que usan perros para este propósito, con la intención de que emanen vibraciones altas para elevar los campos energéticos y auras de los pacientes. Algo tan sencillo como mover la cola, podrá hacer sonreír a un desconocido y ayudar a levantar su frecuencia vibracional, lo que es muy importante para la recuperación y estabilidad del paciente.

Protectores de la familia

Cuando un perro llega a nuestras vidas, no es casualidad pues ellos son seres especiales que como norma general, vienen como guardianes de la familia o en especial, de un miembro de ella. Se cree, en el mundo energético, que son guías de luz y muchos de ellos vienen a cancelar un karma familiar o personal de sus dueños.

¿Cuántas veces has dicho o has escuchado decir a alguien más que al perro solo le falta hablar? Pues te cuento que su mirada logra traspasar y conectar con nuestra alma debido a la nobleza, amor y lealtad que siente hacia su cuidador.

Si hablamos un poco de sus orígenes, te diré que se dice que los perros provienen de los lobos pues comparten similitudes genéticas pero la variación entre ambas especies ha sido tema de debate pues algunos no creen que la existencia de los perros se deba a una simple domesticación de los lobos.

De hecho, hay relatos un poco más místicos, por llamarles de algún modo, en los que se cuenta que los perros son seres que fueron enviados desde las estrellas para ayudar a los humanos en su aprendizaje sobre el amor incondicional.

Esto último no es tan descabellado si consideramos que un metal simple como el oro, según estudios recientes publicados, fue traído por meteoritos a la tierra hace unos cuatro mil millones de años.

Para sustentar esta teoría, los expertos del mundo energético y espiritual, dicen que el cuerpo del perro nació en esta dimensión física; sin embargo, la energía que corre dentro de ellos no necesariamente es de este planeta.

De hecho, aunque hay quienes piensen que los canes son seres menos evolucionados en comparación con el hombre, también están los que aseguran que esto es una respuesta de la ilusión del juicio así como del ego, pues la evolución no es un tema que se relacione al intelecto sino que más tiene que ver con el alma y el espíritu.

Y si no, recuerda que en el mundo universal de la conciencia, la evolución no es medida desde el intelecto sino desde la capacidad de amar, así que es bueno que te preguntes si conoces otro ser vivo con una capacidad tan ilimitada de dar amor como los perritos.

Y no es que los humanos seamos menos evolucionados que los perros, pero sí debemos admitir que en materia de amor incondicional, ellos son definitivamente, los maestros y referentes del tema.

Y te cuento más, aparentemente, el plexo solar y el corazón de esto seres son, físicamente su zona más amplia, lo que los hace ser receptores de energías con las que se cree, vienen a la tierra proteger a sus humanos.

Esto ha sido relacionado con esas enfermedades súbitas que de manera repentina aquejan a estos animalitos que al parecer, absorben estos padecimientos para liberar a sus humanos, así como también al hecho de que presientan la enfermedad de sus humanos o que incluso, tras la muerte de su compañero, decida morir también.

Los perros son seres libres de juicios, críticas, ofensas, rencores, y molestias. Incluso, cuando son abandonados o maltratados, es cuando aflora la genética de su estructura primitiva y se vuelven agresivos y desconfiados. Sin embargo, con cariño y cuidado regresan a su vibración natural de amor incondicional.

Ellos gozan de extrasensorialidad y perciben no solamente cuando alguien quiere dañar a su compañero humano, sino que también lo hacen en el plano energético, así que si algo malo anda por ahí rondándote, reciben ellos primero esas energías para que no te afecten.

Cuando el humano tiene hábitos malsanos, el perro comenzará a trabajar con esa energía y no solamente con el miembro más apegado de la familia sino con todos los que la componen, por eso es importante darles mucha agua, para que logren transmutar toda esa energía y así liberarlos de cargas energéticas innecesarias.

El aullido del perro, de igual manera, tiene que ver con la sensibilidad con la que logra percibir energías densas, negativas o de frecuencias bajas y entonces, esa es su manera de dar aviso a los humanos. Incluso es posible que perciba sucesos en otras partes del mundo o eventos que apenas van a ocurrir puedan anticiparse a través de su conducta.

Seguro habrás escuchado a personas que digan que antes de grandes sismos o terremotos, por coincidencia, sus perros aullaban constantemente y estaban intranquilos.

Los del mundo espiritual aseguran que esto es porque el perro goza de una existencia multidimensional que es capaz de hacerle percibir estos hechos de esta naturaleza.

Sin embargo, sabemos que el ser humano es sensible a las ondas entre mil y cuatro mil ciclos por segundo pero, los sonidos que provoca la corteza terrestre al fracturarse no llegan a ese valor.

Nuestro olfato tampoco nos ayuda, mientras que el del perro es un millón de veces más certero para detectar la liberación de gases producidos por el quiebre de la corteza.

Así que la explicación científica es que los perros tienen un rango de audición de hasta 50k Hz, los gatos 100k Hz, mientras que el humano alcanza a percibir 20k Hz y esta sería la razón por la que los animales logran escuchar las ondas primarias sísmicas mucho tiempo antes que un humano.

Señales que te envía tu perro

Cuando aprendes a entender el significado de las posturas e incluso, miradas que tu perrito te da, probablemente tu conexión con él o ella sea aún más increíble, así que te diré algunas que son muy fáciles de reconocer.

  • Acostarse boca arriba: Es una señal inequívoca de que está absolutamente tranquilo y en armonía. A través de ella te expresa que está en absoluto equilibrio y armonía y que no hay de qué preocuparse.
  • Cola hacia adentro: Cuando tu perrito esconde su cola, tiene temor o miedo de algo. Así que una manera de ayudarle es hablarle con normalidad, con un tono de voz seguro y tratar de averiguar cuál es la causa de su estado.
  • Mirada expectante: Esto quiere decir que está alerta con algo que sucede a su alrededor y lo cual posiblemente tú aun no hayas percibido. Este gesto viene acompañado de otros como orejas paradas y actitud de alerta, por lo que no es bueno que le hables o hagas movimientos bruscos pues podría atacarte.
  • Ojos entreabiertos: Generalmente ocurre cuando están felices. Se acompaña de orejas hacia atrás y boca ligeramente abierta. Su cuerpo está relajado y se siente en tranquilidad. Es una muy buena señal.

¡No lo hagas!

Por supuestos asuntos de estética, a muchas razas de perros se les suelen cortar la cola y las orejas y esto es una abominación absolutamente innecesaria.

Cuando estás de acuerdo con estas prácticas, que por el contrario afectan su salud y capacidades, estás apoyando además, la mutilación de su plano energético. Así que es bueno que sepas que es totalmente innecesario privarlos de sus sentidos solo porque creas que se verán mejor. Quiérelos como son.

Se cree que en las orejas de estos animalitos se encuentra ubicado el chakra coronario que es el que tiene que ver con la conexión universal, por eso a través de éste órgano, logran conectar con las energías del universo; mientras que en la cola, está su fuerza vital, con la que demuestran sus sentimientos y emociones, así que una mutilación además de ser cruel y dolorosa, los dejaría sin estas capacidades.

Cosas que tu perro puede detectar y presentir a través de sus sentidos:

  • El campo magnético de la tierra
  • Enfermedades humanas a través del olfato
  • Asuntos paranormales
  • Desastres naturales
  • Embarazos
  • Identifican emociones humanas
  • Miedo e intenciones
  • Muerte
  • Sonidos de otros planos energéticos

Si ya tienes perros sabrás que estos animalitos además de amorosos, en algunos casos son traviesos pero siempre leales y amigables. Ellos representan una bendición para quienes los tienen porque como reza el viejo dicho: El perro es el mejor amigo del hombre y ¡Vaya que sí que saben ser amigos!

Si aún no tienes uno y estás pensando en adoptar, te aseguro que será una de las mejores experiencias que tendrás en tu vida, pues además de hacerte la vida amena y darte compañía, su amor incansable e incondicional te hará vibrar en una frecuencia de energías altas solo con mirarlo.

Te dejo por aquí un artículo que escribí sobre los otros consentidos del hogar: Los Gatos y espero que lo disfrutes tanto como lo he hecho yo al escribirlos.

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10 thoughts on “Perros: ¿Seres de este planeta o ángeles guardianes?”

  1. Excelente, me gusto todo lo que describes en tu artículo. Los Perros son de otro mundo , con tu artículo me hiciste recordar la caída de mi padre , fue mi perra quién nos aviso .

    1. Gracias Danny, me alegra que lo hayas leído y si pudieras, me encantaría saber un poco más de esa historia de tu padre. Feliz noche

  2. Excelente artículo, quiero a los perros por que los considero seres especiales, he tenido varios y han sido parte de nuestra familia. Los amo Gracias.

  3. Luciano. Buen artículo. Alguna vez alguien me dijo que mi perro había dado la vida por mi cuando me encontraba quebrantada mi salud. Puede ser que sea cierto.

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