Gatos: Los Guardianes de tu Mundo Espiritual

¿Te has dado cuenta que cuando alguien entra a tu hogar tu gato reacciona con cariño o, por el contrario, de forma indiferente? Pues si no lo has hecho, te recomiendo prestar más atención al comportamiento de tu minino porque su reacción te puede estar alertando de las energías, e incluso, las intenciones de las personas que te rodean.

Tal vez, en algún momento hayas llegado a pensar que tu gato es solo una mascota que además de darte amor, comer y dormir, no cumple ninguna otra función, pero te cuento, que en muchas culturas y especialmente, en el mundo místico, esotérico y de energías, su misión es mucho más importante de lo que crees.

Para algunos, la historia de los gatos es desconcertante, especialmente por sus orígenes que se remontan al antiguo Egipto, que fue una civilización que no solo los veneró y representó en innumerables estatuas, pinturas y otras formas de arte, sino que además, aseguró que estos animalitos son parte de la Divinidad.

Sea como sea el caso, esas pequeñas y mimosas bolas peludas que se tongonean en tu casa y a veces, te miran con amor y otras con indiferencia, son vistos en el mundo energético y espiritual como guardianes de tu espíritu, así que hay un par de cositas sobre ellos que hoy quiero decirte y que tal vez te hagan mirar a tu minino desde una nueva perspectiva. ¡Comenzamos!

Los guardianes de tu mundo espiritual

Al parecer, los egipcios fueron los primeros en conocer y reconocer a los gatos como seres con capacidades especiales en el campo espiritual y energético. Ellos los veían como seres intermediarios entre la realidad dimensional humana y otras dimensiones que desconocemos. Es decir, esta antigua civilización creía que los gatitos eran una una especie de puente entre los mundos dimensionales.

En Egipto, la palabra Gato se escribe Miw, y a su vez, la traducción de esta palabra significa Ver, razón por la cual, esta cultura los llamó Guardianes y tanto así lo creían, que colocaban estatuas de gatos frente a sus casas con el ánimo de impedir la entrada de espíritus malignos.

Los ojos de los gatos son una especie de interceptores capaces de ver más allá de lo que nuestros sentidos limitados nos permiten.

La imagen del gato era usada como protección en contra de las energías oscuras, pues creían que este animalito lo podía ver todo. Y es que solo ver la mirada de un felino, es desconcertante y produce cierta sensación de misterio.

Cuando miras a los ojos de los gatos, puedes notar lo increíble que son pues éstos logran adaptarse a las diferentes intensidades de luz, incluyendo además un campo de visión de 200°, superando a los seres humanos que tenemos solo 180°.

Los gatos no enfocan bien de cerca pues es como si sus ojos estuviesen diseñados para ver a largas distancias. Ellos pueden ver incluso los colores, como fue demostrado por el mundo de la ciencia y aunque es así, solo ocurre con colores como el azul, el verde, el amarillo, mientras que el rojo y sus tonalidades derivadas, quedó excluido de su campo visual.

Sobre la presencia de los gatos como animal doméstico, no hay nada claro. Unos dicen que fueron los griegos quienes los llevaron a las casas y otros, que los comerciantes fenicios, pero lo que sí es indiscutible es que en ninguna otra cultura se les llegó a dignificar tanto como en Egipto.

Y es que hay que ver hasta qué punto los egipcios veneraban y adoraban a estos animalitos.

En esa cultura, quien mataba un gato era sentenciado a muerte, pues ellos eran considerados como un animal sagrado por lo que cuando moría un gato, este era momificado y se celebraba toda una ceremonia con cánticos e incluso, como señal de luto, los egipcios se rapaban las cejas, enterraban al gato momificado y a su lado, le ponían varios ratones embalsamados.

Un dato super curioso sobre esta cultura tiene que ver con la batalla que mantuvieron los egipcios y los persas por allá en el siglo VI.

Resulta que los arqueros Egipcios eran conocidos por su efectividad y letalidad, así que los Persas temían el número de bajas que podían tener en su batallón. Sin embargo, también conocían de la obsesión de los egipcios por los gatos y del respeto profundo que tenían por sus vidas, por lo que ante la inminente pérdida de una de sus batallas, no les quedó más remedio que ubicar una línea delantera de defensa usando nada más y nada menos que ¡Gatos!

Obviamente, cuando el ejercito egipcio vio todo aquello, no tuvo más remedio que retirarse del campo al ser incapaces de disparar una sola flecha que pusiera en peligro la vida de aquellos pequeños dioses.

Y por razones muy claras, ya sabrás que una de las principales deidades de esta cultura fue la Diosa Bastet, que era una representación de un cuerpo femenino con cabeza de gato, que además de ser una diosa felina, también simbolizaba la protección del hogar y el amor maternal por los hijos. Ciertamente, los gatos eran tratados en Egipto como Dioses.

Sin embargo, la historia de los mininos tuvo un giro inesperado y se puede decir que hasta trágico, pues en la Edad Media, con la llegada de la Iglesia y la Santa Inquisición, comenzó a extenderse la idea de que los gatos eran animales diabólicos, maléficos, aliados del Diablo y de las Brujas.

Es en ese momento cuando nace la relación del gato con lo oscuro, lo arcano, lo diabólico y de allí se supone que salió aquella superstición de que si te cruzas con un gato negro, te traerá mala suerte.

La reivindicación

Sin embargo, afortunadamente en la actualidad, la evolución de nuestra propia especie nuevamente ha dignificado la vida de los gatitos y se les ha quitado ese oscuro concepto que nada tiene que ver con ellos.

Más o menos desde el siglo XVII, distintas civilizaciones, estaban absolutamente convencidas del poder intuitivo y energético de los gatos, así que comenzaron a cuidarlos y preservar sus vidas, no al punto en el que lo hicieron los egipcios, pero sí, dejaron al menos de ser perseguidos y mirados como símbolos oscuros, y por el contrario, se inició entonces la difusión de sus poderes espirituales y de purificación para el ser humano.

Incluso, se creía que si se enterraban los restos de un gato en los cimientos de un edificio, eso protegería a los futuros habitantes y si me preguntas si esto es cierto, debo decirte que debajo de la Torre de Londres se hallaron montones de restos de gatos, así que creo que los arquitectos de esta obra también lo creyeron.

También los rusos solían tener un ritual que era que al trasladarse a un nuevo sitio de residencia, primero dejaban a un gato en la casa. Si ésta era vieja, el gato detectaría y limpiaría toda la energía no deseada y los restos de los viejos propietarios, y si la casa es nueva, el gato brindaría una poderosa carga de energía en ella.

Los gatos son animales muy intuitivos, por lo que son capaces de predecir eventos importantes como enfermedades o tragedias, solo que los seres humanos no alcanzamos a entender, generalmente, las señales que nos dan.

Y es que estos animalitos perciben los campos electromagnéticos y las fluctuaciones de ondas que flotan en el espacio.

¿Cuántas veces has visto gatos subidos encima de los capós de los coches o de aparatos eléctricos en casa? ¿Los has visto encima de tu computador? Bueno si pensabas que esta conducta es para fastidiarte, buscar tu atención o calentarse, te cuento que aunque sí hay algo de eso, ellos también lo hacen para absorber la energía eléctrica de estos aparatos y la razón es que se cargan de ellas.

Pero además de esto, debo decirte que los gatos son como un filtro para depurar el ambiente, así que cuando veas que el tuyo está siempre en el mismo lugar, es posible que esa zona tenga una especie de radiación, casi siempre de tipo eléctrica, así que lo mejor es que no te sientes o acuestes en ese lugar y evites ese punto porque si para ellos es favorable, para los humanos es extremadamente perjudicial.

En el mundo de la ciencia resultaron sanadores

Los gatos, además de percibir presencias y de establecer un lazo psíquico con sus humanos, son capaces de sanarnos simplemente con acariciarlos porque de esa manera nos descargan de energías negativas.

Como transformadores de energía, los gatos ayudan en la cura de dolencias, desempeñando un poder absorbente y sanador como lo hacen, por ejemplo, los cristales.

Las personas que duermen con ellos en la habitación, deben saber que ellos absorben las frecuencias y energías negativas, limpiando nuestra aura y campo energético y esto no es algo que digo yo, sino una información declarada por los científicos de la Facultad de Medicina Veterinaria de Missouri, en la que luego de años de investigación, concluyeron que los gatos son terapéuticos y que de hecho, su presencia reduce las posibilidades de sufrir ataques al corazón pues

  • Equilibran el ritmo cardíaco
  • Mejoran los niveles de la presión arterial

Pero además, esta gente descubrió que los gatos son

  • Recomendados en casas en las que hay adultos mayores con demencia senil o alzheimer, pues está comprobado que mejoraran su estado
  • El ronroneo de los gatos influye en la curación de diversas dolencias, entre ellas, las relacionadas con los huesos

Esto último es muy interesante, pues se descubrió que la frecuencia que se produce con el ronroneo del gato es altamente recomendada en tratamientos para los músculos, tendones y las heridas de los ligamentos, así como para el fortalecimiento y la tonicidad muscular, heridas de las coyunturas, cicatrización de heridas, reducción de la infección e hinchazón, alivio del dolor y alivio de la infección pulmonar.

¿Qué como hace esto? Bueno, ¿recuerdas que te dije que ellos cargan sus energías en aparatos eléctricos? Pues del mismo modo harán contigo. Se sentarán encima de la zona que te duele sin que tú tengas qué decirles pues ellos perciben las energías de malestar y absorben las dolencias y créeme que uno puede sentir bastante alivio.

De hecho, hay quienes recomiendan revisar las zonas de tu cuerpo en las que un gato se acuesta con frecuencia, pues esto indica que están tratando de sanar algo que no está bien allí.

Los practicantes del mundo esotérico aseguran que si tratas bien a tu gato, si lo amas y lo cuidas, te va a recompensar con un estado de salud óptimo, equilibrando tus emociones y tu salud mental y física. 

Protectores del mundo energético

En el mundo místico y cuántico, se cree que cuando dormimos, nuestros cuerpos astrales se separan del cuerpo físico y viajan hacia una quinta dimensión: la que no tiene ni tiempo ni espacio, que es en la que estamos cuando soñamos.

Los gatos muchas veces nos acompañan en estos viajes astrales o protegen nuestro cuerpo astral, además de cuidar nuestro dormitorio de espíritus indeseables cuando estamos dormidos.

Estos animalitos también monitorean nuestra evolución, por lo que durante su convivencia con nosotros, ellos transmiten informaciones a las dimensiones superiores sirviendo como radares y transmisores.

Así como los perros son nuestros guardianes en el mundo físico, los gatos son nuestros protectores en el mundo espiritual

Si hay muchas personas en la familia y un único gato, él se va a sobrecargar cuando absorba las energías negativas de todos, por lo que es bueno tener más de uno para de esta manera, dividir la carga energética que son capaces de absorber.

Si tu no tienes un gato y llega uno a tu vida, significa que estás necesitándolo en ese momento específico. Si tú lo puedes tener, es recomendable que le consigas un hogar. El gato llegó hasta ti por alguna razón que tu no puedes entender a nivel físico pero puedes descubrirlo a través de tus sueños.

Desde el punto de vista energético, se piensa que las personas que tienen alergia a los gatos, tienen dificultades para dejar entrar el amor verdadero a sus vidas.

Los gatos y las religiones

Para el budismo, los gatos representan la espiritualidad, pues son seres iluminados que transmiten serenidad y equilibrio, alegando además que quienes no llegan a conectar con su subconsciente, son personas que nunca se relacionarán bien con un gato pues no está despierta su conciencia espiritual.

No es una sorpresa que la figura de estos animales esté unida al budismo con tanto afán, tanto, que incluso existe un libro muy preciado dentro de esta filosofía llamado Tamra Maew, el cual es un poemario que recoge narrativas sobre estos animalitos dentro del Budismo y que es uno de los tesoros que ofrece la biblioteca nacional de Bangkok.

En este libro se cuenta que, de acuerdo a la rama Theravada del budismo, cuando una persona había alcanzado los niveles más altos de espiritualidad y moría, su alma transmigraba al cuerpo de un gato, que sería entonces su último cuerpo físico antes de ascender a un plano iluminado.

De hecho, en Tailandia, se ejecutó esa practica durante muchos años, por lo que cuando un familiar fallecía, era enterrado en una cripta con un gato vivo. Esta tumba tenía un agujero por donde el animal podría salir y cuando lo hiciera, se asumía que el alma del fallecido ya estaba en el cuerpo del gato.

Al parecer, de esa manera se alcanzaba la libertad y el sendero de calma y espiritualidad capaz de preparar al alma para el camino posterior hacia la extensión de la vida espiritual.

Dicen de los gatos que son como pequeños monjes meditativos, es decir, como personas que ya han alcanzado la espiritualidad y esto se basa en que literalmente, los monjes ascendidos y los gatitos viven su vida haciendo lo que deben hacer a cada instante, sin necesidad de complacer a nadie ni buscar afecto de maneras hipócritas.

Son seres leales, fieles y afectuosos y sus muestras de cariño son intimas y sutiles aunque muy profundas. por lo que solo quienes sepan ahondar en su interior con respeto, gozarán de su amor, mientras que quienes sean desiguales, nunca gozarán de su agrado.

Hay una leyenda budista que habla acerca de un muy anciano maestro que adoraba a su gato y que meditaba con él cada día. Resulta que un día, al terminar su meditación, el gato estaba dormido, por lo que el monje decidió cortar su túnica para no perturbar su sueño y despertarle.

Esto despertó la admiración y la curiosidad de los alumnos, por lo que así, de boca en boca, fue corriéndose la voz de lo que ocurría en aquel monasterio con el gatito y por eso, muchos estudiantes de otros monasterios se acercaban.

Una vez que el viejo hombre murió, sus alumnos decidieron continuar cuidando del gato e incluyéndolo en sus prácticas diarias, hasta que este finalmente, falleció, entonces, en su honor, los estudiantes y maestros lo suplantaron con otro animalito.

De esa manera y durante muchos años, las meditaciones con gatos eran muy conocidas, pero luego de varias generaciones, otro monje budista que era alérgico al pelaje del gato, dijo que la práctica con estos animalitos no era necesaria, por lo que pasaron más de tres siglos para que nuevamente, el gato se reivindicara.

Por su parte, los seguidores del Islam, tienen una historia parecida pero en ese caso, el maestro es el profeta Mahoma, quien según los islamitas, es el último profeta enviado por Dios a la tierra.

Según esta historia, Muezza era el nombre de la gata favorita de Mahoma y un día se quedó dormida encima de la túnica del profeta, por lo que éste para no despertarla, corto las mangas de su vestidura.

Como ves las historias son parecidas; sin embargo, hasta la actualidad, los seguidores del Islam continúan siendo adoradores de los gatos, al punto de que quien mate a uno de estos animalitos, tiene por castigo construir siete mezquitas, pues un verdadero devoto de Mahoma, debe cuidar y respetar la vida de todos los animales, en especial de este, a quien los musulmanes describen como un regalo de Dios.

Beneficios espirituales de tener un gato en casa

El aura del gato es tan grande que que incluye también a su familia y hogar, en este caso, sus humanos, así que la manera de compartirla es a través del roce. Cuando uno de ellos se frote contra tus piernas, no es solo porque está tratando de obtener algo de comida o cariño, sino porque también está compartiendo su magia y fuerza astral contigo. Si lo empujas o ahuyentas simplemente bloqueas esa energía positiva que está tratando de darte.

Los gatos no solo protegen la casa de los malos espíritus que pueden entrar en ella, también de las energías negativas que se acumulan ahí, lo que es especialmente útil para quienes se mudan a construcciones que han pertenecido a otras personas o en aquellos espacios en los que ocurrieron eventos desafortunados

Cuando un gato percibe la presencia de un espíritu lo primero que hace es seguirlo para descubrir sus intenciones con el fin de asegurarse de que esta entidad astral no amenazará su territorio, así que hace todo lo posible por expulsarlo a través del desplazamiento de su campo de energía y si esto no funciona, lo atrapa allí para luego expulsarlo fuera de la casa.

Fíjate si tu gato regresa a cierto punto de tu casa y mantiene una figura tensa mientras mira fijamente hacia algo. Ese comportamiento puede ser signo de una presencia energética pesada o negativa.

Para ayudarlo puedes hacer un ritual de limpieza y si no conoces oraciones o rituales, puedes quemar salvia blanca, que es perfecta para purificar y limpiar tu hogar de energías negativas.

El campo astral de los gatos es tan fuerte que puede perseguir cualquier entidad negativa, por esta razón, las personas que trabajan con sesiones de espiritismo no permiten la presencia de estos animales, ya que pueden interferir con la canalización de seres astrales.

La presencia de gatos también te protegerá de cualquier mal de ojos o maldición, así que cuando cuando estés con una persona de la que se tienen sospechas de pensamientos e intenciones oscuras, carga al gato y usa tu mano izquierda para acariciar su cuello y la derecha para acariciar su cola. De esta manera, estarás en pleno contacto con el animal.

Sus campos de energía se unirán para crear un solo campo de fuerza que te mantendrá a salvo y dado que son conductores de energía cósmica, pueden traer energía positiva a la casa, lo que contribuirá a la prosperidad de toda la familia.

Significado de sus colores

Los gatos de cualquier raza y color tienen la capacidad de contribuir con las sanaciones y limpiezas energéticas para tratar a sus amos y lo hacen cuando se acuestan en sus puntos adoloridos. Uno de los métodos más efectivos es simplemente acariciarlos, lo que te hará liberarte del estrés mental y emocional.

La sanación con gatos también es utilizada para mejorar la visión y para este fin algunos curanderos aconsejan tener gatos con colas blancas.

El color de los gatos decide su necesidad según sea el caso para que quienes van a utilizar las propiedades mágicas del animal sepan elegirlo. Al elegir un gato para un procedimiento es muy importante tomar en consideración su color.

  • Gato Negro: Representa los poderes ocultos, protección, magia profunda, a pesar de todas las supersticiones, los gatos de este color transforman la energía negativa, retirándola de los hogares y concediendo sabiduría y discernimiento.
  • Gatos Pelirojos: Representan a la luna y a la energía del sol o energía del Yang. No importa su sexo, los representantes de este color son la magia de la riqueza, del dinero y del enfoque.
  • Gato gris: Los gatos de este color atraen amor, felicidad, buena suerte, así como la estabilidad emocional y la paz mental.
  • Gato Blanco: Tienen potentes poderes curativos, dan a la gente un sentido de belleza y admiración. Alivian el estrés, traen sanación y permiten recargar energías. Se consideran un buen augurio.
  • Gato Siamés: Los gatos de este color traen fama y éxito, longevidad, ayuda en la magia solar y energía del Yang.
  • Gato Calicó o de tres colores: Este gato está asociado con la triple diosa. Se dice que traen buena suerte en la tierra y en el mar, mantienen el hogar y la familia protegida de daños y brindan felicidad y prosperidad.
  • Gato de dos colores: Según la leyenda, los gatos de dos colores son muy amigables, permiten fluir la energía de la sabiduría, la comprensión y el sentido común.
  • Gato Carey: Este patrón de colores es heredado solo por las hembras. Se relaciona con la clarividencia y la curación.
  • Gato dorado: Son juguetones, sabios, otorgan gracia y ayudan a equilibrar la sabiduría celular y la magia solar.
  • Gato Tabby o Atigrado: Brindan buena suerte, iluminación y una actitud alegre ante toda situación, incluso, las más oscuras. Brindan energía, humor y diversión.

Se piensa que mientras los gatos duermen, purifican y limpian tu entorno pues cuando toman sus largas siestas es cuando transforman la energía negativa que encontraron en el hogar o en nosotros.

Presta atención especialmente, cuando de un momento a otro, brincan o saltan a tu alrededor o encima de ti, pues con seguridad te están protegiendo de alguna entidad que solo ellos logran ver.

¿Te eligieron a ti?

Si no tienes un gato en tu casa pero apareció uno y te está acompañando, significa que él te eligió para cumplir su labor y es necesaria su presencia en tu vida en este momento. No lo ahuyentes, puede ser que tenga una deuda kármica que pagar, de modo que tenía que venir de algún modo para cumplir esta obligación.

Los gatos eligen a sus cuidadores y no al revés, ya que su poderosa intuición les permite reconocer a las personas especiales, ellos detectan las energías de las personas, aunque esto también depende de la personalidad de cada animal.

Cuando no quiere acercarse a alguien nuevo o se le eriza la piel, esto nos indica que no está percibiendo algo bueno


Los gatos son animales extraordinarios, con una sensibilidad gigante y que además, son excelentes, limpios e increíbles compañeros, así que si ya tienes uno, cuídalo y si no lo tienes pero estás pensando en adoptar uno, no lo dudes, porque estoy segura de que no te vas a arrepentir y por el contrario, serás recompensado de manera positiva.

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