Soledad: Aprende a Disfrutar de Tu Mejor Compañía

Muchos le temen a la soledad porque estar solos es metafóricamente hablando, estar desnudos con nosotros mismos y eso, a algunos no les gusta para nada.

En mis años de vida he visto desde el silencio, cualquier cantidad de actos que se justifican solo por el miedo a estar solos y siempre me he preguntado ¿qué tan oscuro hay que estar por dentro para permitirte rellenar tu vida con cualquier cosa o persona solo por temor a estar contigo mismo?

Me refiero específicamente a esos casos en los que algunos hacen lo que sea necesario para conseguir una pareja o un grupo de amigos y así llenar los vacíos que tienen en su existencia.

Aprender a estar con nosotros mismos es necesario para nuestro bienestar emocional y sobre todo, para conocernos y sentirnos cómodos con quienes somos. El disfrute de la soledad no quiere decir de ninguna manera que debemos aislarnos del mundo pero sí, sentirnos seguros cuando ella es la compañía que tenemos o, en algunos casos, que queremos.

La soledad ha sido asociada a negatividad, soltería, dolor, desolación, así que prácticamente, hablar de ella es como si nombráramos una peste

Hoy estaré hablando de la soledad y sus beneficios pero también, del temor que existe de ella y cómo puede conducirte por caminos equivocados cuando el miedo a su presencia en tu vida, es más poderoso que tu deseo real de bienestar. ¡Comenzamos!

¿Por qué le temes?

Me gusta contar anécdotas de los temas de los que escribo porque es una manera de ponerle protagonista a la historia que quizás, muchos están viviendo y no se atreven a contar.

Hace poco hablé sobre la Dependencia Emocional y creo, en el caso de quienes buscan pareja y asocian con soledad el hecho de no encontrarla, que quienes desesperadamente están esperando que llegue una persona especial, son potenciales poseedores de este conflicto emocional.

Y lo digo porque muchos son los que aceptan cualquier majadería, maltrato, burla, humillación y casi cualquier cosa, solo por el hecho de estar con alguien que representa al amor, aún cuando esto es lo menos que les proporcionan.

La soledad no te cambia, solo te dice quién eres

Daniel Habif

Tengo una amiga a quien le tengo bastante aprecio. La conozco desde que era una niña y se casó cuando tenía unos 21 años con un hombre que le duplicaba la edad pero que, económicamente hablando, estaba bastante bien.

Su madre, quien hasta ese momento no le había aceptado pretendientes, estaba encantada con la idea de esa boda y creo que pensaba en su interior, en el buen negocio que hacía con su hija. Ella, quien era divorciada al igual que su madre, abuela de mi amiga, frecuentemente despotricaban de los hombres de su vida y de la soledad a la que las habían condenado.

Mi amiga de hecho, no volvió a ver a su padre después del divorcio porque su madre no se lo permitió a él mientras ellos eran unos niños y cuando ya los tres hermanos tuvieron edad de buscarlo, la mamá armó un drama terrible hasta lograr que ninguno tuviera contacto con aquél hombre.

Como has visto hasta ahora, error tras error en la vida de esta mujer, la llevaron a uno nuevo: Casarse con un hombre que le duplicaba la edad y que aparte de ir a sentarse cada día a hacer visita en su casa junto a su madre y abuela, ningún gesto de amor o cariño tuvo hacia ella.

20 años le costó darse cuenta de que debía divorciarse de ese hombre que aunque le ofreció una "buena vida", económicamente hablando, era un total extraño para ella y de lo único que la llenaba era de más soledad.

Sin embargo, una vez que estuvo sola, con sus hijos pero sin pareja, comenzó un desfile de novios en su vida, uno peor que el otro. Yo la miraba, desde mi distancia, entorpecer su realidad en búsqueda de un caballero que no lograba encontrar mientras que a todos los sapos que iban llegando les permitía y aguantaba de todo.

Como cada quien vive sus procesos como quiere hacerlo y desde el nivel de conciencia que posee, observé todo sin acercarme demasiado y continué enfocada en mi vida. Ella era mayor de edad y yo asumí que sabía lo que hacía después de darle algunos consejos que me pidió.

Hace unos días llegó a mi casa después de mucho tiempo. Derrotada y con ataques de ansiedad, mostrándome cómo había descubierto la infidelidad del último ejemplar que había tenido en su vida.

Le serví una taza de café mientras hacía yo un viaje astral para buscar las palabras que le hicieran entender y le resultaran realmente asertivas. Me senté frente a ella, ignoré los videos y pruebas que me mostraba y le pregunté de manera directa ¿Por qué tienes tanto miedo de estar sola? Ella explotó en llanto.

Organiza tus ideas

Cada quien tiene sus prioridades pero juro que en ocasiones, mataría por tener aunque sea una semana en soledad para encontrarme conmigo misma en algún pensamiento que me revolucione la vida, por eso, aunque intento, me cuesta trabajo ver como testigo silenciosa cómo algunas personas no valoran sus momentos en soledad y sus espacios.

Claro está, yo soy madre de una adolescente con fases de rebeldía e inocencia y un niño de casi 11 años, absolutamente creativo, enérgico y sociable, así que no puedo comparar mi deseo de soledad con el de alguien que en efecto, está completamente solo las 24 horas del día y los 365 días del año.

Uno de los aprendizajes más importantes pero tal vez más difíciles de dominar en la vida es aprender a estar solos. Un ser humano que aprenda a ser su propio refugio, su propio amigo, su propio empuje, es un regalo para la humanidad.

Cuando de alguna manera le bajamos el volumen al mundo que nos rodea y escogemos estar solos, nos damos cuenta que la soledad es una perfecta y silenciosa compañía con la que podemos evaluarnos, crearnos y recrearnos cientos de veces.

Por supuesto, entiendo que existen varios tipos de soledad y que no puedo de ninguna manera, esperar que mis circunstancias sean las de otros, así que en mi búsqueda sobre este tema, encontré a alguien que hablaba de ella y coincidí con la clasificación que hizo. Ahora te la explico a ti:

  • Soledad Estándar: Es la más común. Es cuando sientes que aún en compañía, estás solo. No importa cuánta gente tengas alrededor ni en qué lugar estés, simplemente, te sientes solo y fuera de lugar.
  • Soledad Reactiva: Es un tipo de soledad en el que a manera de supervivencia, por no encajar con quienes te rodean, te apartas. Es cuando no quieres estar en conflicto y sencillamente, desapareces para evitarlos.
  • Soledad Impuesta: No es deseada pero es la realidad. Generalmente ocurre en personas que se han quedado solas bien sea porque los hijos se han ido, la pareja ha muerto, entre otras circunstancias. No se desea estar solo pero no hay otra manera de continuar los días. De todas, esta se considera un infierno si no has aprendido a estar contigo mismo.
  • Soledad Elegida: La alcanzas cuando tienes suficiente madurez espiritual. La necesitas para continuar con tus procesos evolutivos. La buscas y la deseas porque te hace bien.

Sin embargo, la soledad afectiva también existe y en mi caso, no tengo pareja desde hace un buen tiempo, pero es algo que sigue siendo así por decisión propia pues en algún momento entendí que no quería solo rellenar ese espacio con cualquiera que llegue sino, permanecer libre como el viento hasta que sienta que realmente, hay alguien con quien sí quiera formar una historia. Hasta el momento, sigue el viento acompañándome y mi vida evolucionando en los aspectos que me interesan.

¿Qué hago si no quiero estar solo?

Lo primero que puedo decirte es que en la soledad se construyen los diálogos internos, las soluciones a tus conflictos y el pensamiento crítico que te hace cuestionarte y hacerte conectar contigo mismo, así que es hora de que se deje de ver la soledad como un elemento negativo en nuestra existencia.

No es lo mismo estar solo que sentirse solo y te cuento que los seres humanos vivimos con la ilusión de que debemos estar acompañados cuando la verdad es que no hemos aprendido a estar solos con nosotros mismos y por eso, se generan los conflictos.

Si a lo que llamas soledad se refiere a la ausencia de una pareja, te cuento que si no ha llegado alguien especial a tu vida, lo mejor que puedes hacer es cultivar tu espíritu con semillas de amor propio. Te recomiendo no llenar con cualquiera los espacios de tu existencia que están vacíos pues muchas veces, esto resulta en que ni siquiera te tomes la molestia de ser crítico o selectivo con quien llega.

Si por el contrario, tu soledad deriva de compañía que de igual manera te hace sentir solo, entonces te recomiendo revisar dentro de ti cuáles son esas insatisfacciones que quieres llenar con otras personas y de igual manera, mira de quien te estás rodeando y por qué te hacen sentir de esa manera.

Y si tu caso es el de esa soledad impuesta que no pediste pero que llegó, entonces en primer lugar, aprende a disfrutarte y a amarte y en segundo lugar, activa alguna área de tu vida que te pueda brindar una compañía agradable porque todos, absolutamente todos los seres humanos necesitamos la interacción con otros para mantener nuestra cordura, o nuestra propia locura.

La soledad ha sido asociada a malestar, nostalgia y depresión, pero no siempre es así, hay quienes disfrutamos de ella y la encontramos placentera y esto no significa que estamos tristes o depresivos, significa que estamos queriendo encontrar respuestas que solo en su compañía podemos hallar.

De hecho, hay un movimiento en ascenso de personas alrededor del mundo que cada día apuestan a la soledad como estilo de vida, pero además puedo decirte que hay países en los que las personas que viven en pareja, optan por tener apartamentos o espacios unipersonales para hacer especie de retiros o terapias de soledad.

Y no, no es egoísmo y tampoco se trata de tener espacios para cometer infidelidad, se trata de estar en soledad, de querer conectar con tus emociones y te sorprenderías en saber los números y estadísticas de personas que aseguran que esos espacios les hacen llevar mucho mejor las relaciones con sus parejas.

El concepto de soledad está tan satanizado que muchas veces, cuando debo quedarme sola en casa, mis hijos se preocupan y de hecho, al dejarlos o despedirlos, puedo encontrar angustia y preocupación en sus miradas y expresiones.

Siempre me aseguro de que sepan que estaré bien y que todos necesitamos un tiempo para estar solos y que en efecto, yo disfruto (como un niño un parque de atracciones) el hecho de estar sin compañía, al punto, que a veces me pregunto si me estaré volviendo ermitaña.

Pero es que cuando experimentas la paz que te ofrece tu propia compañía, realmente ya no estás dispuesto a compartir tus espacios y tiempo con cualquier persona que no te la proporcione y sí, suena un poco egoísta, tal vez lo sea, pero no pienso disculparme por algo que me produce una sensación tan placentera.

Claro que no sé si pudiera aguantar un estilo de vida como el de Will Smith en la película Soy Leyenda, pero sí creo que estoy perfectamente enamorada de mi soledad y de cada minuto que pase en ella.

Los beneficios de la soledad

Pudiera nombrarte un montón de ellos, empezando con que la soledad es un espacio de libertad completa en el que podemos alcanzar más profundidad y conciencia de lo que somos y de lo que queremos.

Además de que facilita la conexión contigo mismo, por medio de ella logras alcanzar autenticidad en tu contacto con las necesidades que tienes, sin mencionar que estar solo te permite improvisar y hacer lo que desees sin necesidad de avisar de tus planes, sino hacerlos con absoluta libertad.

Los momentos de soledad resultan muy frecuentemente en la activación de la creatividad, desarrollo de aficiones así como para ver emerger nuestro verdadero ser, el que no mostramos a nadie más y que por supuesto, nos permite reconocer lo positivo y negativo y desde la aceptación, potenciarlo o cambiarlo.

Puedes hacer un montón de cosas estando solo y de hecho, te lo recomiendo si no es tu caso pero llegaste a este artículo de alguna manera, pues todos los seres humanos así como necesitamos compañía, también necesitamos los espacios de reflexión e introspección que solo llegan cuando estamos conectados a nuestro Yo real.

Recientemente y a causa de la pandemia por el Covid, muchos problemas causó la soledad en el mundo y de hecho, países como Japón, Corea del Sur y España vieron elevada la tasa de suicidios de su población debido a la depresión en la que cayó parte de quienes debieron aislarse por temor a contagiarse con el virus.

Mientras todo esto ocurría, no pude evitar pensar en todas esas personas que sin saber convivir consigo mismas, debían ahora aislarse en sus hogares sin posibilidades si quiera, de recibir una visita que les acompañara.

Recuerdo entonces lo que yo misma viví en esos días o al menos, en los 3 primeros meses que estuve encerrada y sin salir para ninguna parte. Como vivo en una zona alejada de la población y que se pudiera decir que está aislada, se me hizo fácil comprar comida para proveer mi despensa y quedarme perfectamente encerrada durante ese tiempo.

Sin embargo, cuando la comida fue escaseando y con mi negativa de salir, pedí al mercado que trajeran a casa las cosas, así que la primera vez en ese tiempo que volví a tener contacto físicamente con un adulto, fue casi 90 días después de iniciada la cuarentena en mi país.

La sensación fue bastante extraña y me descubrí hasta cambiándome el pijama, poniéndome perfume y peinándome para salir a recibir las bolsas de mercado. Casi hago que el trabajador entrara a tomarse un café, porque realmente necesitaba hablar con alguien y saber cómo estaban las cosas afuera.

Después de ese episodio, fui perdiendo el miedo que me recorría las venas y comencé a salir. Fue entonces cuando me di cuenta de que el mundo seguía andando mientras yo estaba encerrada y que al menos, en mi comunidad más cercana, la vida parecía no haberse detenido. Pero esa es ya otra historia.

Volviendo a mis pensamientos, diariamente veía las tasas de suicidio de muchos países, y de hecho, de personas de mi comunidad y entendía que la depresión estaba suelta y que además, estaba acompañada de la soledad más amarga para cualquier ser humano: la impuesta.

A raíz de todo esto, y siempre curiosa, me enteré entonces de que en Japón habían creado un Ministerio para la Soledad. Sí, así como lo lees, un ministerio para evitar que sus ciudadanos se suiciden a causa de la soledad.

Y es que en ese país, solo en 2020, más de 20 mil personas se quitaron la vida y si comparas esa cifra con las menos de 3 mil 500 víctimas del Covid, entonces no es descabellado decir que realmente, la verdadera pandemia en el país nipón fue la depresión causada por la soledad, sin dejar de mencionarte que más del 50% de los suicidas fueron mujeres y niños.

Ya en 2018, el Reino Unido, había creado la misma institución, es decir, su Ministerio de la Soledad, así que como puedes ver, en efecto, sentirse solos para muchos es tan serio que en estos países han debido crear instituciones como éstas que te nombro para tratar temas como la prevención del suicidio y atención de adultos mayores.

Y aunque España también ha tenido adelantos en esta materia, la soledad que preocupa a las autoridades de ese país, es la no deseada, la impuesta, que es sufrida por los adultos mayores y que además, vio sus números aumentados con la llegada de la pandemia y que los aceleró en más de un 50%.

Honjok: El Arte de Estar Solos

Sin embargo, debo decirte que recientemente, en Corea del Sur, nació un movimiento que ha sido considerado como «arte» y que no es más que la reivindicación de la soledad deseada o voluntaria.

El nombre con el que se le conoce es Honjok, que es una palabra formada por las palabras: Hon que significa ‘Solo’ ‘jok’ que significa ‘tribu’ y te cuento que este es un estilo de vida creado por la población joven de ese país para de manera voluntaria, aprender a vivir con la soledad.

Quienes practican honjok, además de vivir solos y haber con esto impulsado una economía individualizada en su país, también realizan en soledad actividades como comer, ir al cine, de compras, a un bar, kareoke o dónde quieran ir sin compañía alguna. Aprenden a estar cómodos consigo mismos.

Al parecer, este movimiento inició como un desafío a las normas de la sociedad en las que se presiona a los jóvenes a casarse y conformar familias como parte de la tradición, por lo que decidieron entonces llevar una vida solitaria y en absoluta libertad.

De hecho, Corea del Sur superó a Japón en el 2020 con la tasa de suicidios, debido a que la pandemia y la soledad que trajo a la vida de millones de personas, desencadenó una serie de problemas físicos y psicológicos entre los que se pueden nombrar la depresión, en primer lugar, seguido de ansiedad, cardiopatías, pérdida de memoria e incluso, pérdida de la salud mental.

Los seguidores de este estilo de vida explicaron que gracias a su soledad voluntaria no solo se sienten libres de ansiedad, sino mucho más independientes y además aseguran que gracias a esto se redescubrieron y de hecho, hallaron dentro de sí mismos, aspectos creativos y habilidades que no sabían que tenían.

Sin embargo, en ese mismo país, mientras los jóvenes buscan aislarse y vivir en soledad, los mayores andan buscando qué hacer para divertirse y encontrar amistades, por lo que desde 2018, comenzaron a abrirse discotecas en las que los adultos mayores de 65 años, podían ir a bailar y a combatir su soledad. Te cuento que fueron un éxito pues los mayores están hartos de la vida solitaria.

Y ahora que toco este punto, recuerdo un Hogar de Abuelos que era sostenido por la municipalidad de mi comunidad. En el, casi 80 abuelitos asistían diariamente con la intención de esta acompañados.

Recuerdo que era una casa muy bonita en la que había una cocina grande, varias habitaciones con camas y sillas de descanso, mesas de pool, gimnasio, coral, centro de televisión y asistencia médica para estos adultos mayores.

Ellos eran absolutamente felices y no faltaban ni un solo día de los cinco que podían asistir. Algunos de ellos apostaron nuevamente al amor ahí dentro y terminaron casándose, mientras que la mayoría, asistía por estar acompañados por alguien, conversar y sentirse útiles realizando las actividades que se preparaban a diario para ellos.

Una vez que se realizó el cambio de gobierno, el siguiente alcalde lo primero que hizo fue eliminar el hogar de ancianos porque no le resultaba rentable, así que en los primeros 30 días, murieron 17 de estos abuelitos, embargados por la soledad y la tristeza.


Entiendo perfectamente que no todos disfrutan de la soledad ni saben estar consigo mismos así que si es este tu caso, te cuento que esto puede acarrear problemas de depresión en tu vida, por lo que si sientes que estar solo te está afectando negativamente, pide auxilio y busca ayuda profesional antes de que la condición empeore.

Para quienes comienzan el proceso de amar su soledad, solo puedo felicitarles porque eso es un indicador de que estás conectando contigo mismo y dispuesto a enfrentar y vencer tus miedos y eso, directamente te conectará con tu despertar.

En cualquiera de los casos, disfrutar o temer a la soledad es una situación que va a acarrear cambios en tu vida y eso siempre, será un punto positivo para tu conciencia.

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6 thoughts on “Soledad: Aprende a Disfrutar de Tu Mejor Compañía”

  1. Muy bueno, yo viví un largo tiempo solo y lo disfruté mucho y aprendí tantas cosas de mi persona y entorno, que me sirvieron para fortalecer mi persona.

    1. Excelente. Es justo eso de lo que hablo. Todo el aprendizaje que llega a ti cuando aprendes a conocerte y que te hace ser capaz de lo que ni tú sabías que estaba dentro de ti, es insuperable. Gracias por tu comentario. Lo valoro

  2. Hola. Estoy divorciado desde hace 10 años, no he tenido una pareja estable, solo encuentros, pero explíqueme porqué no quiero vivir solo en una casa! Vivo en casa de mi madre después del divorcio. A las mujeres se les hace fácil vivir solas en una casa, a los hombres no.

    1. Hola, Pedro. No puedo responderte esas preguntas porque eres tú mismo quien tiene las respuestas. Conozco hombres y mujeres por igual que viven solos y están en paz con esa decisión. No depende del sexo de la persona.

  3. Excelente articulo, definitivamente me encuentro en la soledad estándard pero quisiera evolucionar a la soledad el elegida pero si es un tránsito difícil situación le sumamos que entramos a la tercera edad y nos da pavor la soledad de solo nombrarla…. Por eso tu articulo me dio muchas luces al respecto.

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