Códigos Sagrados: ¿Qué son y para qué sirven?

Estoy segura que muchas veces has escuchado hablar, leído o al menos mencionado sobre los Códigos Sagrados, sin saber exactamente qué son y para qué sirven. Pero si no es así, trataré de que en este artículo entiendas un poco de qué se trata todo este asunto para que la próxima vez que escuches sobre ellos, sepas un poco más de este método que promete ayudarte con situaciones de toda índole en tu vida cotidiana.

Y es que hay toda una corriente energética y del pensamiento que defiende esta práctica asegurando que el universo está conformado por estos códigos que serían una especie de idioma universal del que no tenemos conocimiento, pero que además, a través de su uso, puedes llegar a desbloquear de algún modo, soluciones a las situaciones que deseas que se resuelvan.

Ocupan desde situaciones económicas hasta problemas sentimentales, sin dejar por fuera todo lo emocional, laboral y en general, cualquier área de la vida diaria de los seres humanos.  

Los seguidores de esta corriente, aseguran que cada persona al nacer, tiene un código que es único, personal e intransferible y que tiene su origen en la fecha y hora de tu nacimiento, e incluso, en el país en el que esto ocurrió, por que sí, también los países tienen su numeración.

Pero además, todo, absolutamente todo en el universo, así como tiene un nombre en nuestro lenguaje, tiene un código en el idioma universal, por llamarlo de algún modo.

Sin más preámbulos, ¡Comenzamos!

¿De qué va este asunto?

Lo primero que te diré es que se dice que los códigos sagrados fueron usados durante muchísimos años, antes de esta civilización moderna en la que tú y yo habitamos. Sin embargo, ante el colapso de esos primeros mundos, su uso se perdió y los seres de luz decidieron, dejar que con la humanidad de entonces, muriera también ese conocimiento.

Muchos piensan que estos números han reaparecido en la humanidad actual en un momento supremamente álgido para ella pero además, existe la idea de que solo pueden ser entendidos por quienes tienen un nivel de conciencia elevado, pues, quienes no los entienden, tienden a despreciarlos y ridiculizarlos.

En el mundo espiritual, energético y de manifestaciones, se cree que con ellos podemos lograr situaciones que de ningún otro modo hemos logrado. De hecho, escuché a alguien decir que los Códigos Sagrados son como ese último recurso que usan quienes han intentado alcanzar alguna gracia en su vida y a pesar de los esfuerzos, no han podido concretar. Al parecer, usarlos es una especie de seguro inmediato que los Seres de Luz, deben, por decirlo de alguna manera, cumplir.

Estos códigos fueron enviados por estos seres de luz (o como quieras llamar a esas entidades supremas que hacen vida en el universo) quienes al parecer, decidieron compartir los secretos del Cosmos una vez más, con un grupo de humanos a quienes han venido preparando desde hace varias vidas.

Sí, así como lo lees. No todo el mundo es capaz de decodificarlos, así que estos seres de la divinidad, decidieron compartir sus secretos con personas con suficiente conciencia como para expandir el mensaje y procurar el bien de la humanidad desde la individualidad pero con miras al bienestar colectivo, obviamente.

Las matemáticas son el alfabeto con el cual Dios ha escrito el universo.

Galileo Galilei

Estos códigos pueden ser visualizados, repetidos e incluso, manifestados a través de lápiz y papel, dependiendo del canalizador que quieras seguir, pues te cuento que hay varios.

Lo que sí te digo es que uno no es mejor que otros, pues todos han trabajado desde el amor y esperan que con su decodificación de los mensajes, la vida del ser humano mejore.

Particularmente, los veo como un número de teléfono, en el que dependiendo de los dígitos que marques o en este caso, invoques, serás atendido en el área de tu vida en la que requieres gestionar alguna petición. 

Estamos en un proceso de ascensión planetaria y elevación vibracional y los códigos numéricos son energías que facilitan este proceso. Son el lenguaje de las dimensiones superiores y un recurso usado por los Seres Divinos para mejorar el mundo de los humanos.

Los códigos nos permiten sanar, transformarnos, manifestar lo que queremos y elevar nuestra vibración por medio de la repetición de cifras o secuencias numéricas.

Por decirlo de alguna manera, los códigos sagrados son recursos de emergencia que la Divinidad ha guardado para este tiempo y están basados en matemáticas misteriosas pertenecientes a otras dimensiones.

Al repetir un código, la energía de quien lo está vocalizando se une con la del ser del luz al que se está invocando, lo que trae como consecuencia la manifestación y como te dije antes, bajo esta circunstancia, la Divinidad está casi obligada a conceder la petición si es para la salud de nuestra alma.

¿Cómo llegaron estos Códigos a la humanidad?

Como todo en nuestro universo tiene que ver con números, y de hecho, éstos están presentes en cada área de la vida humana y universal, su utilización como respuestas a las inquietudes del hombre, no se iba a hacer esperar, así que llegaron con la codificación de mensajes sagrados enviados por estos seres especiales a la humanidad.

Uno de estos canalizadores, como se le llama a estos humanos con capacidades extrasensoriales asombrosas, es el colombiano José Manuel Uribe, mejor conocido en el mundo espiritual como Agesta, quien es el creador del famoso manual del códigos que recibe ese mismo nombre.

Lo poco que se conoce de este hombre, es que desde muy pequeño tuvo una extraordinaria sensibilidad en lo que se refiere a telepatía y otros sentidos que desarrolló de manera impresionante, por lo que desde los 9 años, experimentó sucesos paranormales que hicieron que más tarde, se formara en el área de la investigación psíquica y la sanación, con la intención absoluta de prepararse en lo que cree, es su misión de vida.

La historia de Agesta dice que quienes lo han preparado, son justamente estos seres de luz, quienes lo han ayudado a canalizar sus mensajes para que lleguen a la población de una manera clara, transparente y gratuita, pues como ha dejado saber, los códigos no se usan para el beneficio económico sino para el crecimiento individual en la conciencia de cada ser humano que llegue a ellos.

Según Agesta, el primer Ser de Luz que le reveló esta forma de plegaria, fue el Maestro Ascendido Merlín, quien le dio a conocer el Código Sagrado 147-62, que, al parecer, es la llave que abre el portal de un planeta llamado Oasibeth o Planeta de la Misericordia, el cual no es visible al ojo de la tercera dimensión.

Oasibeth sería algo así como un campo aleatorio donde Dios o la Energía Suprema es absolutamente autónomo y se entretiene haciendo lo que el ser humano conoce como Milagros.

El método Agesta consiste en repetir 45 veces un código asignado al tema que le atañe a la persona y te cuento que hay códigos o cifras numéricas para todo. Desde lo emocional hasta lo físico. Se cree que éste método logra que nos pongamos en contacto inmediato con los Seres de Luz, que entonces, desbloquearán esos inconvenientes que estamos teniendo en el área específica que invocamos con el número.

Otro de los precursores del Código Sagrado es Grigori Grabovoi, un científico de mucho renombre y quien además es clarividente y un gran sanador.

Él además es el precursor del método de la concentración en series numéricas, con las cuales asegura, los seres humanos pueden curarse de enfermedades y recuperar su salud absolutamente.

Obviamente, Grabovoi fue ridiculizado cuando explicó que esta especie de medicina alternativa, podía hacer que las personas se curaran completamente de sus padecimientos pero no solo eso pasó con él, fue además tildado de estafador y encarcelado por esto.

Los detractores del método que desarrolló para ayudar a la salud y el control espiritual, y al que denominó «Números que curan«, se burlaron de lo que escribió en su libro y aunque perdió su libertad por eso, más tarde la recuperó cuando miles de personas aseguraron no solo que su método servía sino que se habían recuperado de enfermedades muy graves.

Grabovoi, nació en el año 1963 en Bogara, distrito de Kirov de la región de Chimkent, en Kazajstán y estudió en la Facultad de Matemáticas. Además, es un académico de la Academia Internacional de Informatización y consejero del servicio de aviación federal ruso que ha recibido entre otras condecoraciones, una de la Academia Rusa de Ciencias, con la medalla de plata I. P. Pavlov por su contribución al incremento de la medicina y de la salud pública.

Para hablarte un poco de su obra, te cuento que Grabovoi recopiló unas mil enfermedades y asignó, a cada una de ellas, un número de varias cifras. Su peculiar procedimiento para sanar estas afecciones, se basa en concentrarse en esas secuencias numéricas, con fe y a manera de meditación, para que la curación tenga efecto.

Según dijo, cada enfermedad es el resultado de una desviación del organismo, así que su curación debe ser el retorno al estado natural.

Muchas investigaciones han demostrado que los números tienen poder y que generan una vibración que ayuda a nuestro cuerpo a regenerarse, como pasa además, con los tratamientos de células madres.

Por supuesto, en la lógica de los científicos, estas sanaciones resultan chocantes, impactantes e increíbles, pues un acto tan simple no puede pasar por encima de la investigación de médicos y empresas farmacéuticas, por lo que el bombardeo de descrédito ha sido implacable.

Sin embargo, si tomamos en cuenta que estamos en una Era de renovación y de revelaciones en la que muchos esperamos que el ser humano desaprenda los conocimientos que no le pertenecen y conecte nuevamente con su esencia, comprenderemos tal vez que nuestra mente es capaz de curar no sólo nuestro cuerpo físico, sino también el espiritual.

Sobre el Método Grabovoi te puedo decir que la concentración en el número debe ser realizada por el propio paciente, en cualquier momento del día y lo más recomendable es que se memoricen las secuencias de números asociadas a su enfermedad.

Para esta memorización, el paciente puede visualizar, imaginar o escribir el número en su cuerpo o en una hoja, o bien utilizar cualquier otro método que se le ocurra. Lo importante es que se entienda el papel preponderante que juega nuestra mente en el desarrollo y la eliminación de las enfermedades. Las secuencias también pueden recitarse o cantarse.

Te cuento que hay otros canalizadores de códigos sagrados; sin embargo, en este artículo solo hablaré de Agesta y Grabovoi, así que si deseas, puedes investigar sobre otras personas y sus métodos de invocación y manifestación.

¿Es Real?

Como todo en esta vida, las energías están detrás de cada aspecto de nuestra existencia pues ni una hoja de este universo se mueve sin su presencia.

Las redes sociales y de hecho, la vida misma está repleta de testimonios de personas que aseguran haber sido beneficiados, por llamarlo de alguna manera, con la manifestación de lo que requirieron a través de los códigos sagrados, bien sea por repetición, meditación, visualización y/o cualquier otra técnica con la que los hayan vocalizado.

Sin embargo, cada experiencia es única y lo que sí puedo decirte al respecto, con total firmeza es que quien vibra en las frecuencias de energía, espiritualidad y fe, con frecuencia es atraído como imán hacia un estado de conciencia que le permite observar otras realidades y tener certeza de la existencia de otros planos universales de seres extraordinarios.

No olvides que los códigos pertenecen al reino del corazón, que es la Nueva energía. Quienes permanezcan estancados en viejos paradigmas llenos de creencias absurdas, limitantes y llenas de castigos divinos, definitivamente, no podrán gozar de los regalos que el cosmos entero ofrece a quienes por el contrario, expanden su mente a una nueva visión del ser.

Para quienes comienzan o van a comenzar a recitar los códigos, deben entender que éstos funcionan aún y cuando usted piense que no está siendo así. Ellos siempre están obrando y generando en ti un estado mental que logra atraer los beneficios que requieres, así que no lo desaproveches.

Es bueno que sepas que el miedo y las críticas destructivas no provienen del amor, por lo que si no crees en ellos, lo mejor que puedes hacer es dejarlos pasar.

De lo contrario, espera tus milagros y está atento a las señales. Verás que sólo con vocalizarlos, sentirás que tu alma vibra y se llena de sentimientos de frecuencias energéticas muy altas y esto, mi querido lector, no puede sino atraer bien a tu vida.

Para su uso no hay normas ni reglas, no tienes que ir a un lugar especial ni tampoco, asistir puntual a algún destino. Con repetirlos o visualizarlos, tienes, eso sí, con tu corazón lleno de fe, de alegría, de dicha.

Al invocarlos, se recomienda hacerlo sin desespero porque no estás exigiendo sino solicitando una gracia que deseas ver cumplida y que solo te será concedida si estás preparado para ella, no desde el capricho sino desde el deseo de la evolución de tu alma y el bienestar de tu cuerpo físico.

Dependerá de ti cuantas veces desees vocalizarlos. Puedes hacerlo o usarlos hasta que la intención que solicitas sea manifiesta en tu vida. Apréndetelos. Escríbelos. Cántalos. Lo que quieras hacer con ellos, pero créeles.

Hay quienes aseguran que cuando nos acostumbramos a la vibración de estos números, sintonizaremos con Dimensiones Superiores y de algún modo, podremos desarrollar facultades psíquicas como la telepatía, la clarividencia, la clariaudiencia y la intuición.

De hecho, los precursores de los códigos aseguran que los seres humanos tenemos varios Códigos personales o propios que nuestros guías se esfuerzan en tratar de transmitirnos a través de sueños, mensajes repetitivos, pensamientos, sentimientos, intuiciones, impulsos, placas de vehículos, entre otras manifestaciones.

Si esto te sucede, es recomendable que busques el significado y adoptes esos números como Códigos propios y los repitas 45 veces, sabiendo y teniendo la certeza de que a través de ellos recibirás bendiciones y beneficios.

Recuerda que los números son la sustancia primaria del Universo y se dice que además, son uno de los lenguajes preferidos por los Ángeles.

¿Cómo se usan?

Todos los Códigos Sagrados se deben decir 45 veces, este número acelera la manifestación, además, al insistir en este número de repeticiones, el impacto interno es muy superior.

Como dato casual, el número 45 significa dentro del mismo manual del código Manifestación, así que cuando recitas un código 45 veces, no solo estás invocando el del deseo que deseas ver en tu realidad sino que además, lo estás materializando en manifestación.

Uno de los puntos más importantes, como ya te dije es que al realizar las invocaciones o repeticiones de los números o frecuencias numéricas, lo hagas siempre con intención de amor desde la pureza de tu corazón. Esto es lo que va a generar el cambio que estás esperando.

Y aunque los ángeles o seres de luz no necesitan que hagas rituales elaborados para que los contactes o para escucharte, es recomendable que enciendas una vela, incienso o palo santo, así también se aconseja que escuches música a 432Hz, lo que te asegure vibraciones altas y armonía con el universo.

Es importante que sepas que hay Códigos que actúan más rápido que otros, pero según los expertos, esto sucede porque algunos de ellos remueven material oculto de un pasado próximo o remoto que energéticamente, es más pesado.

Los números son energía, vibran y equilibran de la misma forma que las palabras, las letras y los símbolos.

¿Cuál es el mejor?

Ninguno es más efectivo que otro. Todos forman parte del mismo compendio, así que puedes probar los métodos que cada uno de los canalizadores propone para ver cual funciona mejor contigo y cuál te resulta más fácil de practicar pues a lo mejor algunas maneras de implementarlos son más sencillas para ti que otras.

Por ejemplo, si te resulta difícil visualizar como lo propone Grabovoi, puedes escoger la repetición de Agesta que para mí, en lo particular, resulta mucho más sencilla.

Recuerda el dicho que reza que la diversidad es el sello del creador, así que si te entusiasma el tema y quieres seguir investigando con otros canalizadores, te recomiendo también los Códigos Sagrados de Isabel Henz.

Rápidamente te cuento que Isabel Henz es otra de las canalizadoras más importantes de los Códigos Sagrados, en su caso, igual que Agesta, la información provino de seres de luz y de la misma manera, sirven para sanar y para cualquier situación de tu existencia. La diferencia con Agesta es el método en el que se practican ya que los de ella, no deben ser repetidos 45 veces sino, escritos bien sea en el aire, en tu cuerpo o en alguna superficie. 

Como ya te había comentado anteriormente, los códigos sagrados aunque pudieran ser los mismos, no están canalizados por las mismas personas ni llegaron a ellos desde la misma procedencia, pues en el caso de Agesta y Henz, estos fueron recibidos por mensajes de seres de luz mientras que en el caso de Grabovoi, todo un estudio científico lo respalda.


Hay muchísimas personas escépticas, pero siempre apuesto a quienes después de recurrir a cualquier método, terminan practicando uno con el que resuenen desde su alma.

En el universo, las casualidades no existen y entonces, debes saber que todos los testimonios de agradecimiento a estos métodos no tradicionales, siguen creciendo día a día. Incluso, en el caso de enfermedades terminales, se encuentran testimonios, así qué como siempre digo, si no te hace mal, ten la valentía de intentarlo. Nada vas a perder.

Por aquí te dejo dos artículos más en los que puedes ver los listados de códigos tanto de Agesta como de Grabovoi, quien por cierto, tiene un nombre peculiar que suena a súper héroe. No podía finalizar el artículo sin decirlo.

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9 thoughts on “Códigos Sagrados: ¿Qué son y para qué sirven?”

    1. Al final del artículo, hay dos palabras subrayadas. Si haces click sobre cada una de ellas, te llevará al listado de los códigos de Agesta y de Grabovoi

  1. Hola Luciana coterránea. Gracias por este artículo, ya me siento atraido a investigar a fondo éste tema. Voy pa esa. Gracias. Gracias. Gracias.

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